Cartuchería metálica

Todo lo que necesites para recarga de cartuchería metálica. Uno de los mayores catálogos de accesorios y piezas para recarga de tu calibre te esperan aquí.

Nuestros productos de Cartuchería metálica más vendidos: Kit ready to go Smartreloader SR787 + Separador + Cubo + granulado maíz

SUBCATEGORÍAS de Cartuchería metálica

La recarga de cartuchería metálica es un proceso muy delicado pero que con un poco de experiencia y práctica ofrece al tirador grandes ventajas. Puedes obtener munición más económica y mucho más ajustada a lo que necesitas. Al ser tú quien se encarga de fabricar tus propios proyectiles, conseguirás de forma segura una precisión mayor de lo que cualquier caja pueda ofrecerte.

Puntas para recarga

Aquí encontrarás puntas para tus armas largas o puntas para arma corta. Un amplio catálogo con todos los calibres del mercado y una amplia variedad de tipos y pesos para que encuentres las puntas que mejor vayan para tu modalidad y tu arma.



Vainas de recarga

Catálogo de vainas de las grandes marcas del mercado, para que encuentres las vainas perfectas para ti.


Dies para recarga

Los dies son una parte esencial para tu prensa de recarga, y se encargan de cumplir las funciones principales para poder crear tu propia munición.


Preparación de vainas

Comienza tu jornada de recarga teniendo listas tus vainas. Aquí te dejamos productos para limpiar las vainas, para recortarlas y para una perfecta lubricación.



recarga de munición metálica
Recarga de munición metálica

Aquí te mostramos los accesorios que necesitas para llevar a cabo el proceso de recarga de munición metálica. Para recargar munición de este tipo, hay cuatro elementos fundamentales que debes entender con gran destreza.

En primer lugar, las puntas o proyectiles. Elegir las puntas correctas a nivel de forma, peso y calibre para tu arma puede ser muy complicado al principio. Aquí juega un gran papel la experiencia de cada tirador, y los conocimientos previos que tenga sobre balística. Es muy importante seleccionar las puntas del calibre y del peso correctos, ya que puede suponer un gran peligro. En el caso de las puntas, se tiene en cuenta únicamente el diámetro de estas para poder elegirlas, ya que un cartucho de calibre .308 y uno de .30-06, tendrán siempre el mismo diámetro en el proyectil, y el cambio se verá afectado únicamente en el cuerpo en sí de este.

En segundo lugar, las vainas. Este es quizás el elemento más importante, ya que son las únicas que realmente se reutilizan en la siguiente tanda de fabricación de munición. En caso de comprar las vainas sueltas, al contrario que las puntas, estas deben ser del calibre exacto de nuestra arma, ya que aquí interviene la forma completa de esta para nuestra munición. Si la vaina no es del calibre exacto, el proyectil final no entrará en la recámara.
Otra opción que se da mucho en el mundo de la recarga con las vainas, es recogerlas tras el disparo y volverlas a utilizar. Aquí juegan varios factores que son de alta importancia... Uno de ellos es la expansión que la vaina sufre tras el uso, ya que siempre se deforma y se alarga. Es altamente recomendable utilizar un recortador de vainas para volver a darles la longitud necesaria, y un die para que recupere la forma en sí. Cabe mencional que en muchos casos, hay tiradores ya experimentados que optan por el recorte de las vainas y luego utilizar directamente el die de cuello, que le devuelve la forma al cuello de la vaina únicamente. Este paso solo puede hacerse en caso de que las vainas hayan sido disparadas con la misma arma que con la que vas a volver a disparar tras la recarga, ya que la vaina realmente ha adquirido la expansión del tamaño exacto de tu recámara, por lo que no es necesario darle la forma en sí del cuerpo de la vaina, y simplemente formaremos de nuevo el cuello para que la sujeción del proyectil sea la correcta.
La última opción en el caso de las vainas es la reutilización de unas vainas que no sean de tu calibre. Este proceso es el más costoso y complicado, y suelen realizarlo únicamente aquellos tiradores que cuentan con un calibre complicado de conseguir y que tenga un abastecimiento muy reducido de vainas, por lo que optan por darles la forma desde cero a unas vainas de otro calibre.

Aquellas vainas que tras el disparo presentan roturas o rajas, no podrán volver a utilizarse para recargar munición, y supondrán un peligro. Además, las vainas tienen un tiempo de reutilización reducido, y en función del tipo de arma la cantidad de veces que puedes volver a utilizarlas varía. Si tu calibre es magnum, no es recomienda la reutilización de las vainas más de 5-6 veces. Si el calibre usado es de cartuchería metálica de arma corta, serán unos 15 usos, y para arma larga 10 usos.

Para reutilizar correctamente la vaina, es importante proceder previamente con una limpieza de esta. Se recomienda limpiar el alojamiento del pistón y el oído de la vaina para que al insertar el nuevo pistón, este quede perfectamente encajado y no se vea afectado por la posible suciedad y restos que haya del disparo anterior.